La Diosa Centéotl, Rebeca Ortíz Santibáñez, originaria de San Melchor Betaza, acompañada del Gobernador Alejandro Murat y su esposa, la señora Ivette Morán de Murat, encabezaron la primera emisión de la Guelaguetza. Miles de visitantes vibraron y disfrutaron de la exhibición pluricultural y multirracial más importante de América Latina.

Durante la puesta en escena encabezada por el edil José Antonio Hernández Fraguas, se invitó a reflexionar sobre la unidad que debe prevalecer entre las y los oaxaqueños. Por primera vez se contó con la participación del Coro de la Ciudad, rumbo a su 27 aniversario de trayectoria artística a celebrarse el 16 de agosto próximo.

El trabajo colectivo de los 30 artistas será donado al DIF Municipal para ser subastado, con el objetivo de recaudar fondos en beneficio de las casas Hogar y de Día del Adulto Mayor. Continuando con las actividades programadas por el municipio capitalino en el marco de las festividades que dan paso a la Guelaguetza, este domingo el Presidente Municipal, José Antonio Hernández Fraguas y la

El Ejecutivo Estatal asistió al certamen de la Diosa Centéotl, en el Jardín “El Pañuelito”, además de inaugurar la exposición colectiva “Prueba de Autor”, en el Museo de los Pintores Oaxaqueños. Asimismo, estuvo presente en el espectáculo “Mi Guelaguetza: una mirada al pasado”, ofrecido por la cantante oaxaqueña Susana Harp, en la Plaza de la Danza.

El gobernador Tony Gali entregó la Clavis Palafoxiana a Elisa Carrillo por su reconocida trayectoria artística y su impulso a la cultura, durante la gala “Elisa Carrillo y Amigos” que contó con la participación de compañías internacionales. Acompañado de la Presidenta del Patronato del Sistema Estatal DIF, Dinorah López de Gali, el

La representación de la historia de esta princesa zapoteca ofrece un mensaje de unidad, concordia y trabajo en equipo que debe prevalecer entre pueblos hermanos. Cuenta la leyenda que en el Valle de Oaxaca, al nacer la princesa zapoteca Donají, “Alma Grande” -hija del rey Cosijoeza, quien gobernaba Zaachila- un sacerdote de Mitla descifró en el cielo su destino y exclamó: “múltiples virtudes adornan a nuestra princesa, pero el signo de la fatalidad estaba en el cielo cuando ella nació”. Este hecho, precursor de adversos sucesos, indican que ella misma se sacrificaría por amor a su pueblo.