CIUDAD DE MÉXICO— La propuesta del Gobierno federal para incrementar el cobro a visitantes extranjeros ha provocado cuestionamientos dentro de la industria aeronáutica, luego de que Andrés Conesa, director general de Aeroméxico, advirtiera sobre sus posibles consecuencias para la competitividad turística del país.
Durante su participación en el Foro de Líderes de Aviación de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo, el empresario expresó su preocupación por el incremento al Derecho de No Residente, conocido como DNR, que pagan determinados visitantes extranjeros.
La propuesta legislativa contempla elevar la cuota de aproximadamente 983 a 1,158 pesos para 2027, lo que representa un incremento cercano al 17.8 por ciento.
Sin embargo, uno de los aspectos más cuestionados por el directivo es la posibilidad de aplicar el cobro también a pasajeros extranjeros que únicamente utilizan los aeropuertos mexicanos para realizar conexiones internacionales, sin permanecer en el país.
Conesa advirtió que esta medida podría colocar al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México en desventaja frente a importantes centros de conexión aérea como Bogotá, Colombia, y Panamá.
El director de Aeroméxico también cuestionó la carga fiscal que enfrenta la industria, al señalar que las aerolíneas representan una importante fuente de recaudación para el Gobierno.
Sus declaraciones reabren el debate sobre los efectos que una mayor carga económica puede tener en la llegada de visitantes, especialmente cuando México compite con otros países por atraer turismo internacional.
Por su parte, la Secretaría de Turismo federal ha defendido la actualización del DNR, argumentando que los recursos permitirán modernizar la infraestructura migratoria, agilizar los procesos de ingreso y mejorar la atención a visitantes extranjeros.
La dependencia también destacó que la propuesta original fue modificada para reducir el incremento inicialmente previsto.
PREOCUPACIÓN PARA LOS DESTINOS TURÍSTICOS
El debate adquiere especial importancia para entidades cuya economía depende considerablemente del turismo, como Quintana Roo, Baja California Sur y Oaxaca.
En destinos como Puerto Escondido y Huatulco, donde la conectividad aérea constituye una herramienta fundamental para atraer visitantes nacionales e internacionales, cualquier modificación que afecte los costos de viaje merece especial atención.
Aunque todavía no se ha demostrado que el incremento propuesto provocará una disminución de turistas, representantes del sector aeronáutico advierten que mayores costos pueden influir en la elección de rutas y destinos.
La discusión plantea un desafío para las autoridades federales: fortalecer la recaudación y los servicios migratorios sin comprometer la competitividad de México frente a otros mercados turísticos.
Porque atraer visitantes no depende únicamente de promocionar nuestras playas y destinos; también exige ofrecer condiciones competitivas para que viajar a México siga siendo una opción atractiva frente al resto del mundo.